viernes, 15 de mayo de 2009

PALEOLÍTICO Y NEOLÍTICO


• • • Adaptarse a los cambios
Hace más o menos 3.000.000 de años, gran parte de nuestro planeta estaba cubierto por grandes masas de hielo acumulado, llamadas glaciares. La mayoría de los seres vivos habitaba las regiones más cálidas, como la zona que hoy llamamos África. En ellas, durante algunos períodos, solía haber muchas precipitaciones y las temperaturas eran muy elevadas.
• EL POBLAMIENTO DEL MUNDO •

A lo largo de los años, se produjeron, de manera muy lenta, cambios en el clima y en el ambiente. Las especies animales y vegetales tuvieron que adaptarse a esos cambios para poder sobrevivir.
Hace aproximadamente un millón y medio de años, los glaciares empezaron a derretirse y, entonces, los grupos humanos comenzaron a trasladarse a través de grandes distancias y pudieron emigrar desde lo que hoy se conoce como África hacia los actuales continentes de Europa y Asia.
Avanzando un poco más en el tiempo, hace unos 250.000 años, comienza la etapa más importante en el desarrollo de la humanidad. Los arqueólogos han encontrado restos humanos
en Europa y el Cercano Oriente (Mesopotamia asiática) que tienen una antigüedad aproximada de entre 100.000 y 30.000 años. Estos grupos humanos construían una gran variedad de herramientas de piedra y fueron los primeros en enterrar a sus muertos.
En cuanto al continente americano, existen diversas teorías científicas que tratan de explicar cuándo y cómo se habitó. Los restos humanos encontrados en América son posteriores a los hallados en África, Asia y Europa. Este hecho permite pensar que el poblamiento de América fue más tardío. Una de las teorías, la más aceptada, sostiene que los primeros pobladores cruzaron por el estrecho de Bering desde Siberia, en Asia, hasta Alaska, en América, y luego avanzaron por el resto del continente americano.

El equipo material del hombre
El hombre logró sobrevivir y multiplicarse mejorando su “equipo de vida”. Al igual que otros animales, el hombre actúa frente al mundo exterior, evita los peligros, se adapta a los distintos ambientes y lo acomoda a sus necesidades.
Pero, para realizar estas actividades, el hombre cuenta con un equipo distinto del de los demás animales, porque estos sólo disponen de sus cuerpos. Por ejemplo: los conejos tienen patas para cavar, los castores tienen colmillos para cortar los árboles y la mayoría de las bestias están provistas de pelos o piel gruesa para mantenerse calientes. El hombre tiene muy pocos accesorios incorporados a su cuerpo. Por eso, tiene que complementarlos con herramientas que él construye, usa y abandona cuando ya no las necesita. Por ejemplo: picos y palas para cavar, armas para cazar animales, casas para refugiarse, ropa para abrigarse.
Adaptado de G. Childe, ¿Qué sucedió en la historia?,
Buenos Aires, Leviatán, 1956.

¿Qué es una cultura?
Cultura es la forma en que los miembros de un grupo de personas piensan, creen y viven, los artefactos que fabrican y la manera en que resuelven sus problemas. Es también el conjunto de reglas, de creencias y de normas sobre el que un grupo de personas se ha puesto de acuerdo para poder vivir juntas. Estos acuerdos se manifiestan en todas las cosas que la gente realiza.
La cultura perdura, a través de la tradición, de una generación a otra. Sin embargo, la gente no nace con ella; la obtiene a medida que crece y establece relaciones con sus semejantes.
Adaptado de P. Pozzi, R. Elisalde y otros, El origen de la Europa moderna y el mundo contemporáneo,
Ciencias Sociales, 3er ciclo EGB, Buenos Aires, Aique, 1997

• • Sobrevivir en el Paleolítico
Con el nombre de Paleolítico (paleo = antiguo, lítico = piedra) se designa un largo período de la historia de la humanidad, en el que los hombres construían sus herramientas con piedra que tallaban a mano. Por eso, paleolítico significa “piedra vieja” o “piedra tallada”.
Conocemos las características de estos utensilios porque muchos de ellos se encontraron en excavaciones arqueológicas. Estos hallazgos permitieron a los investigadores reconstruir en parte esta historia tan lejana en el tiempo para nosotros. Durante el período Paleolítico, las primeras
comunidades tuvieron como única preocupación tratar de cubrir sus necesidades básicas, es decir, alimentarse, vestirse y tener algún refugio donde protegerse. Cazar animales, recolectar semillas y frutos, protegerse del frío o del calor y defenderse de los enemigos ocupaba casi todo el tiempo de estos primeros hombres. Para poder procurarse el alimento y resolver sus problemas cotidianos, necesitaban herramientas. Al principio, utilizaron como utensilio cualquier elemento que tuvieran a mano. Con el tiempo, después de años y años de pruebas, pudieron fabricar mejores herramientas con los materiales que tenían, entre ellos piedras y huesos. Estas herramientas eran muy importantes para sobrevivir. Por ello, los investigadores dividieron en
períodos la historia remota de la humanidad, teniendo en cuenta los materiales con que los primeros hombres construyeron sus utensilios y las técnicas que usaron para hacerlo.
Fuentes de información
Para reconstruir la historia, todas las fuentes de información son importantes. ¿Qué es una fuente de información? Durante el transcurso de su vida, las personas van dejando huellas de lo que hacen. A veces las dejan intencionalmente y otras veces, sin quererlo. Esas huellas de la actividad humana se llaman testimonios. Cuando los historiadores utilizan esos testimonios para sus investigaciones, los transforman en fuentes. Actualmente, los historiadores utilizan como fuentes de información: documentos escritos, relatos orales, hallazgos arqueológicos y otras fuentes visuales y materiales. Las fuentes se diferencian, además, en primarias y secundarias. Las fuentes de información primarias constituyen la materia prima de los historiadores. Son testimonios del pasado que se caracterizan por ser de “primera mano”, es decir, cercanos a los hechos a los que se refiere. Por ejemplo, fotos de la época estudiada, cartas, etc. En cambio, las fuentes de información secundarias son testimonios de “segunda mano”. Estos testimonios son los trabajos elaborados por los distintos historiadores a partir del análisis de fuentes primarias. Por ejemplo, los relatos escritos de cualquier libro de texto sobre aspectos históricos, las ilustraciones, los artículos periodísticos, entre otros.

• • • Vivir en el Paleolítico
Para satisfacer sus necesidades de alimentación, defensa y seguridad, las personas se agrupaban
en bandas de pocos integrantes cada una. Esta forma de organización se desarrolló durante gran parte del Paleolítico. Con el tiempo, se formaron clanes en los que se agrupaban las bandas que se consideraban descendientes de un pasado común. Cuando existía algún peligro y había que defenderse de posibles ataques, se unían varios clanes. Así, los grupos de varios clanes formaron las tribus.
Las principales actividades de estos grupos eran la caza, la pesca y la recolección de frutos, raíces, hongos y semillas silvestres. De a poco se fueron diferenciando las tareas: las mujeres se especializaron en la recolección y los hombres se dedicaron a la caza y a la pesca. Es decir, dividieron los trabajos.
La caza no era un trabajo fácil para estas personas. Los animales (como búfalos, bisontes y mamuts) eran grandes. Por eso, cazarlos requería el trabajo en colaboración.
Aprovechaban todo lo que el animal podía ofrecerles: carne para alimentarse, piel para abrigarse y huesos para construir herramientas. Cuando ya no encontraban animales para cazar, se trasladaban a otro lugar. Por eso, su estilo de vida se denomina nómade.

• • El dominio del fuego
Los hombres descubrieron el fuego en las lavas de los volcanes, en los incendios provocados por los rayos o por otros fenómenos naturales. Después de conocer sus efectos y de experimentar con él, aprendieron a conservarlo y mucho después, a producirlo. El dominio del fuego produjo en los hombres y las mujeres una tendencia a la sociabilidad. Atraídos por el calor del hogar y por la protección contra las fieras que les proporcionaba la llama, estos grupos prolongaban su jornada alrededor del fuego. De esta manera, podían seguir construyendo herramientas, cocer los alimentos, comerlos y luego dormir.
Adaptado de C. Gatell, C. García y otros, Sociedades, Ciencias Sociales 1er año,
Madrid, Vicens Vives, 2002.

• • Una revolución especial
Hace más o menos 35.000 años, se produjo en la Tierra un gran descenso de temperatura que se conoce como glaciación. Este fenómeno se originó con inviernos muy fríos, durante los que se acumulaba la nieve, y veranos frescos, en los que el calor no era suficiente para que se derritiera la nieve. Con el paso de los años, las capas de hielo se hicieron más gruesas y se extendieron cada vez más.
Esta situación empezó a cambiar hace 10.000 años, cuando se produjo un aumento de la temperatura de la Tierra que provocó el derretimiento de grandes superficies de hielo. A su vez,
el deshielo de los glaciares y los cambios climáticos produjeron otros cambios en la naturaleza. Empezaron a surgir bosques en los lugares antes ocupados por los hielos. Los grandes animales de clima frío (como los mamuts) se desplazaron hacia el norte y finalmente desaparecieron.
Animales más pequeños y veloces comenzaron a llegar a los nuevos bosques. Estos cambios plantearon nuevos problemas para las sociedades. Este proceso de transformaciones, que se inició alrededor del año 10.000 a.C., se llamó Revolución Neolítica. Al principio, se desarrolló sólo en Asia y África, luego se difundió por Europa y finalmente se produjo en América.
La palabra neolítico significa “piedra nueva”, porque en esta etapa comenzaron a construirse herramientas con otra técnica: la piedra pulida (recuerden que paleolítico significa “piedra antigua”). Sin embargo, a diferencia del período anterior (el Paleolítico), la importancia del período Neolítico no se debió sólo a las herramientas que utilizaban los hombres, sino, sobre todo, a los cambios sociales y económicos que se produjeron.
El Neolítico constituye una etapa en la evolución de algunas sociedades, aunque no surgió al mismo tiempo ni se desarrolló de la misma forma en todas ellas.

¿Cómo se desarrolló este proceso? El derretimiento de los hielos provocó una disminución de las fuentes de alimentación, por lo que algunos grupos comenzaron a retener a los animales en terrenos cercados, sin matarlos. De esta manera, comenzó la cría de animales, lo que permitió contar con reserva de carne y leche por más tiempo. Esta actividad económica dio origen a la ganadería.
Al mismo tiempo, con la domesticación de plantas comenzó la agricultura. Fueron las mujeres quienes, al recolectar los frutos, se dieron cuenta de que las semillas que accidentalmente caían al piso germinaban y, con el tiempo, se transformaban en plantas nuevas.
Con la práctica de la ganadería y la agricultura, por primera vez, las personas estuvieron en condiciones de producir sus alimentos y quedarse en un mismo lugar. Pudieron vivir en aldeas, cerca de los campos de cultivo, es decir, se hicieron sedentarios.

• • • Las sociedades se organizan
Las plantas y los animales necesitaban cuidados, por eso, algunos grupos se asentaron cerca de las zonas de cultivo. Así, esas personas fueron abandonando su modo de vida nómade y se hicieron sedentarias, y poco a poco organizaron las primeras aldeas.
Estas primeras aldeas se ubicaban en las zonas más altas para protegerse de los robos de pueblos vecinos o de animales salvajes. Además se rodeaban de fosos, que eran excavaciones profundas que hacían alrededor de las mismas aldeas.
A medida que los pueblos aprendieron a dominar las técnicas agrícolas, fue necesario organizarse de otra manera. El trabajo fue responsabilidad de cada uno de los integrantes de estas comunidades agrícolas y con el tiempo se fueron diferenciando las actividades. Se cree que, al principio, los hombres cuidaban el rebaño y cazaban, y las mujeres practicaban la agricultura, la recolección y se encargaban de las tareas domésticas. Los niños también trabajaban; por ejemplo, se ocupaban de llevar a pastorear el ganado. De esta manera, se organizó la primera división del trabajo.
Con el tiempo, la división del trabajo fue cambiando. Los varones asumieron la responsabilidad principal de trabajar en los campos y de domesticar los animales, actividades que los mantenían lejos de la casa. La mujer permanecía cuidando a los niños, tejiendo ropa, elaborando queso a partir de la leche y realizando otras tareas que se hacían en un solo lugar. Con el tiempo, el trabajo fuera de la casa empezó a parecer más importante que el trabajo realizado dentro. En consecuencia, los varones comenzaron a asumir el papel dominante en la sociedad, papel que continúan desempeñando en muchas culturas de la actualidad.
La tierra pasó a ser la base de la economía de estas sociedades y cada familia tenía una parcela para cultivar. Eso sí, la tierra pertenecía a toda la comunidad. Lo mismo pasaba con el agua y la madera. Es decir que existía colaboración entre los miembros de estas sociedades.
Esto no significa que todos se llevaran bien. Podían surgir problemas entre ellos por el uso de las tierras, la distribución de las cosechas, etcétera.
La existencia de conflictos entre los pobladores hizo necesaria la figura de un jefe que organizara
y estableciera normas para la vida en comunidad. Otras tareas que tenía el jefe eran organizar y administrar la producción, decidir qué se producía y cómo se distribuían tanto las tareas como los alimentos. El jefe pertenecía a la familia más influyente de la aldea. Con el tiempo, este cargo pasó a ser hereditario, es decir que el poder se transmitía de padres a hijos.

• • • De una economía de subsistencia a una economía de excedente
Cuando las sociedades sólo producen para satisfacer sus necesidades de alimentación y abrigo se dice que práctican una economía de subsistencia.
Con el descubrimiento de la agricultura y con la división del trabajo, los seres humanos comenzaron a producir más de lo que necesitaban para subsistir. A este tipo de economía, que permite producir más de lo que se puede consumir, los historiadores lo llaman economía de excedente.
Por primera vez comenzaron a sobrar alimentos. A partir de ese momento, con la comida asegurada, las sociedades pudieron disponer de mayor tiempo para dedicarse a otras tareas. Con la economía de excedente, los pueblos pudieron almacenar alimentos para consumirlos en épocas de sequía y, además, realizar intercambios regulares, es decir, comerciar con otros pueblos. Al principio, este intercambio comercial se realizaba a través del trueque. Mediante este sistema, los excedentes se podían intercambiar por productos que la aldea necesitaba y no producía. La existencia del excedente permitió también que un sector de la población abandonara el trabajo de la tierra para dedicarse a otro tipo de actividades. Algunos grupos comenzaron a especializarse en otros oficios. Así surge una primera división social del trabajo.
Las sociedades siguieron siendo agrícolas, porque la mayoría de la población trabajaba en la agricultura y la ganadería, que eran las actividades económicas principales. Pero aparecieron otros grupos sociales: comerciantes, artesanos, sacerdotes, soldados, gobernantes. La economía de excedente permitió que estas personas, que no trabajaban en la agricultura, pudieran alimentarse
de lo que producía la mayoría. De este modo, comenzaron a reflejarse las diferencias de riqueza y de poder en la sociedad.
El desarrollo de la vida sedentaria, las nuevas formas de organizar la economía en las aldeas y la diferenciación social plantearon la necesidad de construir viviendas más cómodas, y edificios, como los templos, donde se almacenaban las cosechas, se realizaban ceremonias religiosas y se ejercían las funciones de gobierno.
Poco a poco fue diferenciándose el espacio rural de un nuevo espacio: el urbano. Las primeras ciudades se convirtieron en verdaderos centros de poder. Estas ciudades-estado tenían un gobierno central, fuerte y organizado. Desde este momento, allí vivirían gobernantes, funcionarios, sacerdotes, comerciantes, es decir, todos aquellos que no producían su propio alimento, sino que vivían del excedente producido por agricultores y pastores.
material copiado de Cuaderno de Ciencias Sociales -
MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGÍA

1 comentario:

  1. que problemas debio resolver el hombre pra garantizar la subsistencia?

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